
El verdadero secreto para evitar que los calentadores exteriores sufran cortocircuitos
Los calentadores infrarrojos de uso exterior enfrentan condiciones muy difíciles. Pasan de estar a temperaturas extremadamente altas en un momento a estar fríos y húmedos al siguiente. Si se trata de un modelo con clasificación IP65, podría pensarse que es totalmente resistente al agua. Pero la realidad es otra: el chasis suele resistir bien. Los problemas reales comienzan donde entra el cable de alimentación en la máquina.
He visto demasiados calentadores baratos que utilizan sellos de goma básicos. Al principio parecen funcionar bien, pero después de unas semanas de uso, esa goma se estropea: se agrieta y se encoge. Una vez que el sello deja de funcionar, el agua puede entrar en la máquina. Entonces, lo que ocurre es un cortocircuito y el disyuntor se activa.
Por qué fallan los sellos “estándar”
Se debe al calor excesivo. Cuando los elementos infrarrojos funcionan, el calor se transmite a través de los cables. La mayoría de los sellos económicos están hechos de polímeros de baja calidad, que no pueden resistir ese calor. Pierden su elasticidad y dejan de sujetar bien los cables.
Es entonces cuando entra en juego la acción capilar: el agua y la humedad penetran en la carcasa eléctrica. Se trata de una fuga lenta, pero que eventualmente causa grandes problemas.
La forma correcta de hacerlo
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. En lugar de usar goma común, utilizamos fluorosilicón de alta temperatura o epoxi especializado. Estos materiales no se ven afectados por el calor y mantienen un buen agarre sobre los cables, incluso después de miles de ciclos de uso.
Tampoco nos basamos únicamente en un método. Utilizamos un enfoque multifásico: primero, hay un sellado mecánico para mantener los cables en su lugar, y luego añadimos un sellado químico que une la cubierta del cable con la carcasa. De esta manera, se crea una barrera total contra la entrada de humedad. Los cables no se rozan con la carcasa metálica, evitando así su desgaste con el tiempo.
El sacrificio necesario
Hay un problema: cuando se crea un sello tan eficaz, no se puede simplemente sacar un cable y reemplazarlo si algo falla. Estos sistemas no son realmente “modulares”. Si uno de los cables falla en un sistema completamente sellado, generalmente hay que reemplazar todo el calentador.
Es una elección: se puede tener un calentador fácil de reparar, o uno que no dejará de funcionar incluso bajo la lluvia. Nosotros siempre elegimos lo segundo.
Un último consejo: sin importar cuán bueno sea el sello, siempre hay que utilizar un sistema de drenaje adecuado. Esto evita que el agua se acumule en el punto de entrada, lo que facilita enormemente el trabajo del sello.