
¿Por qué su vidrio se rompe una y otra vez? (Y cómo solucionarlo)
¿Alguna vez se ha preguntado por qué un lote de vidrio sale perfecto, pero el siguiente presenta esas molestas tensiones internas que causan grietas?
Por lo general, esto se debe a los “puntos fríos”. Piense en su calentador: si las lámparas no emiten la misma cantidad de calor, se generan gradientes térmicos irregulares. En el caso del vidrio, incluso una diferencia de solo 5 grados entre distintas zonas es suficiente para arruinar todo. Es un verdadero problema.
Para solucionarlo, nos enfocamos en garantizar la consistencia de las lámparas de infrarrojos.
La verdad sobre el calor radiante
La mayoría de las lámparas de infrarrojos estándar no son idénticas. Una podría emitir un 105% de potencia, mientras que la que está junto a ella solo logra un 95%.
Al vidrio no le importa el promedio; le importan las diferencias de temperatura en cada punto de la superficie. Si el calor no llega de manera uniforme a cada centímetro cuadrado de la superficie, eso significa problemas.
Por eso ajustamos con precisión las tolerancias de nuestras lámparas. Nos concentramos en la forma en que están enrollados los filamentos y en el espesor del cuarzo. ¿Por qué? Porque así evitamos que aparezcan puntos calientes en la superficie del tubo. De esta manera, se obtiene un perfil térmico uniforme. Ya no hay necesidad de preocuparse por las zonas más frías en comparación con el centro.
Elegir el tipo adecuado de emisor
Dependiendo del grosor del vidrio, será necesario utilizar emisores de ondas cortas o de ondas medias.
Las ondas cortas penetran profundamente en el vidrio. Las ondas medias, por su parte, sirven para estabilizar la superficie. Lo importante es equilibrar la potencia de las lámparas con la velocidad a la que se mueve la cinta transportadora.
Pero hay que tener cuidado: si aumenta demasiado la densidad de calor para procesar más producto, no olvide las zonas de enfriamiento. Si sobrecarga la zona de calor pero deja intactas las zonas de enfriamiento, no habrá resuelto el problema. Solo habrá desplazado el punto de tensión hacia otro lugar en la cinta transportadora.
Deje de intentar arreglar algo que ya está bien
Cuando las lámparas funcionan correctamente, la vida se vuelve mucho más sencilla. Ya no necesita ajustar constantemente los controladores PID, buscando ese “punto ideal” que en realidad no existe. Basta con establecer una temperatura, y ésta se mantendrá constante en toda la anchura de la cinta transportadora.
Lo mejor de todo es que ya no tendrá que desechar los bordes de cada lote de vidrio. De este modo, el proceso deja de ser tan complicado y estresante, y se convierte en algo en lo que realmente se puede confiar.