
Introducción
Construimos esta lámpara para el recocido del vidrio por una razón sencilla: para que pueda empezar a usarla rápidamente. Ya no hay necesidad de perder una semana en reformular el sistema para poder pasar de la fase de prototipado a la producción en serie.
El corazón de esta lámpara es un elemento infrarrojo potente y de bajo costo. Pero lo realmente interesante es que es modular: puede pedirse solo un tubo de reemplazo, o bien un módulo completo ya conectado. En cualquier caso, está diseñada para ser fácil de instalar, lo que permite ahorrar tiempo y recursos.
Potencia, voltaje y tamaño: los detalles importantes
Funciona con 400 V, lo que nos permite generar mucho calor en un espacio reducido. Este voltaje es lo que permite obtener la alta potencia necesaria para un calentamiento rápido. Un tubo de 300 mm puede proporcionar el mismo nivel de calor que un dispositivo mucho más grande.
El tamaño también es una gran ventaja: se adapta fácilmente a espacios reducidos. Además, se calienta rápidamente, permitiendo que el vidrio alcance la temperatura adecuada casi al instante.
Un consejo: dado su alto rendimiento, asegúrese de que el sistema de refrigeración de su máquina esté preparado para manejar ese calor adicional.
De qué está hecha: halógeno, revestimiento y conexiones
En su interior, hay un elemento halógeno de onda corta infrarroja, alojado dentro de un tubo de cuarzo. Este elemento responde de forma instantánea y permite un control preciso del calor, algo indispensable para lograr un proceso de recocido perfecto.
El tubo cuenta con un revestimiento reflectante especial que dirige el calor hacia adelante. Esto aumenta la eficiencia y evita que las partes circundantes se dañen.
En cuanto a las conexiones, utilizamos conectores industriales tipo R7s. Son resistentes y estándar, lo que hace que sea sencillo instalarlos. Basta con conectarlos y listo.
Diseñada para el taller: ahorrando tiempo y molestias
Este sistema está diseñado para ser utilizado en el taller. Gracias a su diseño modular, podemos enviarle un módulo de calentamiento ya montado.
Ya no hay necesidad de buscar soportes, cables o controladores. El módulo llega listo para usar, convirtiendo un proceso complicado en algo sencillo.
Ahorrará horas de trabajo y evitará errores en los cables. Al final, obtendrá un perfil de calor fiable y reproducible para el recocido y doblado del vidrio, a un precio razonable para trabajos reales de producción.