
Manteniendo seguros los calentadores infrarrojos del baño (y también sus interruptores)
Seamos honestos: colocar un calentador en el baño es algo arriesgado. Hay vapor por todas partes y agua que salpica constantemente. Si el aislamiento eléctrico no es adecuado, podríamos tener un cortocircuito… o algo aún peor, en cuanto encendamos el aparato.
Cuando fabricamos nuestros calentadores empotrados en el techo, nuestro objetivo principal es simple: mantener la electricidad donde debe estar, lejos del marco metálico.
Lidiando con la humedad
El vapor es algo muy astuto: logra infiltrarse en casi todo. Para evitar que cause cortocircuitos, utilizamos aislantes de cerámica de alta temperatura en las terminales de la lámpara. Pueden considerarse como una barrera que impide que la corriente pase del tubo de cuarzo al marco metálico.
Elevamos mucho la resistencia del aislamiento: más de 100 MΩ a 500 V DC. ¿Por qué? Porque si se usan aislantes baratos, la humedad crea un camino para que la electricidad fluya. En ese caso, el interruptor GFCI o RCD se activará, y de repente estaremos temblando bajo una ducha fría.
Luchando contra el calor y el vapor
Los dispositivos empotrados pueden actuar como trampas de calor. Para combatir esto, utilizamos juntas de silicona y sellos resistentes en todo el perímetro del dispositivo. Esto evita que el vapor llegue a los conectores eléctricos.
Por favor, no escatime en los cables. Utilizamos cables diseñados para soportar al menos 105 °C. El PVC barato simplemente no aguanta ese calor intenso; se derretirá y se romperá, dejando solo cables de cobre desnudos. No es una imagen agradable.
Asegurando una buena conexión a tierra
Insistimos en que haya una conexión adecuada a tierra en la carcasa exterior. Si la lámpara falla o algún cable se daña, la carcasa debe permitir que la corriente fluya hacia tierra de inmediato.
Pero aquí está el problema: no se puede sellar completamente el dispositivo. Si lo hiciéramos, el calor se acumularía dentro y acortaría la vida útil de la lámpara. Es necesario encontrar un equilibrio. Utilizamos una carcasa ventilada que permite que el aire circule, manteniendo al mismo tiempo la humedad fuera de las partes eléctricas.
Una última cosa: revise cuidadosamente la continuidad de la conexión a tierra antes de encender el aparato. Un solo tornillo suelto puede hacer que todo ese aislamiento sea inútil.